Un delicioso brownie calientito, con helado de vainilla que se derrite poco a poco, es una verdadera delicia (y un place culpable)… así pues, llevado por mi glotonería pedí este manjar en la conocida cafetería-restaurante Garabatos (suc. Perisur). El postre no estaba malo, pero la verdad, en comparación con las galletas que hacen en ese lugar, se queda bastante corto, sobre todo porque el helado de vainilla no es mejor que uno de Paleterías La Michoacana.
Luego de terminar, me quedé pensando: ¿Por qué va uno a Garabatos? Digo, las galletas son buenísimas, pero ni el café ni la decoración del lugar constituyen un plus, la verdad, lo mejor es comprar las galletas para llevar y tomar el café en casa.
Visita el sitio web de Garabatos.
